ÚLTIMA HORA

OBISPOS CATALANES

Dicen estar preocupadísimos, hablan sobre la división de la sociedad catalana y piden una reflexión serena sobre el encarcelamiento de ciertas personas, afirmando que defienden la legitimidad moral (les ha faltado decir "cristiana") sobre las opciones de la "estructura política de Cataluña". Llama la atención (o, mejor dicho, no sorprende, pues a lo largo de la historia, al menos, una parte de la Iglesia Católica apoyó a dictaduras o miró para otro lado ante regímenes antidemocráticos y xenofóbicos, como en la Alemania nazi) que esos obispos catalanes no digan nada sobre la violencia verbal, y hasta física, cotra ciudadanos catalanes, llamándoles los separatistas "carroña" y "cerdos", haciendo pintadas y tirando cócteles Molotov a sus comercios y domicilios, porque, pecadores ellos, se atreven a opinar diferente, criticar la ruptura de la sociedad y sentirse al mismo tiempo catalanes y españoles. 

 

Sorprende (o no) que no hayan pedido una "reflexión serena" sobre ello y sobre los ataques a determinadas mujeres, políticas catalanas, a las que los "Jordis de turno" llamaban "putas baratas", deseando que las violaran en grupo. Los obispos catalanes se preocupan mucho por el encarcelamiento de algunos políticos, pero olvidan que delinquir es un delito (y pecado), pues a esos políticos y otros dados a la fuga se les acusa, entre otras cosas, de aspirantes a golpistas, desobediencia, saltarse las leyes a su entojo y malversación (es decir, de utilizar "las pelas" de todos los contribuyentes catalanes para beneficio de algunos o de ciertas asociaciones)¿O es que cuando esos obispos se sientan en un confesionario (si es que lo hacen) catalogan a los fieles que delinquen en pecadores o no dependiendo de su ideología política y si son o no separatistas?. 

 

El Papa Franciso es jesuita. Los obispos catalanes podrian enviarle una carta (antes que otros lo hagan por ellos) para informarle sobre los predicadores de odio que actúan a sus anchas en Cataluña, sobre las "catalonia fakes" y los lavados de cerebros en escuelas catalanas dirigidas por jesuitas, en donde sacan al patio del colegio a niños de cinco años para asustarles y contarles historias de soldados malos de un rey malo que quieren matar a la gente. Y que digan al Papa que ni ellos, ni el ex-jesuita Junqueras, supuesto delinquente y encarcelado por presuntos delitos, han pedido una "reflexión serena" al respecto.

Juan Fernández Sánchez, Stuttgart

Noticias más leídas del día